Introducción

Los días 7 y 8 de marzo se llevó a cabo, por primera vez en México, la formación “La evolución de El Juego Interior y el coaching” con Tim Gallwey. Más de 70 personas, en su mayoría coaches (humanistas, de esencia no directiva), se reunieron en el Hotel NH Collection, en la ciudad de Monterrey, México.

Fue un evento histórico, no solo por ser la primera vez que Tim Gallwey ofrece una formación de dos días en México en el que presentó la esencia y evolución de El Juego Interior y del Coaching, sino también por lo que significa para el futuro del coaching en México.

Con este artículo pretendo poner en contexto lo que allí ocurrió, y el significado que podemos asignarle en el marco de la evolución del coaching.

De izquierda a derecha: Tim Gallwey, Luis Villa y Leonardo Ravier.

 


Disposición al aprendizaje

Fue en 1971, en el condado de Monterey (California), hermana de la ciudad de Monterrey (México) – lugar del evento –, donde Tim Gallwey se preguntó por primera vez qué pasaba por la mente de sus alumnos mientras procuraba enseñarles a jugar al tenis. Se dio cuenta que sus instrucciones eran incorporadas en un diálogo interno de “control y mando” que interfería significativamente en el aprendizaje y desempeño de sus alumnos. Buscó maneras de enfocar la mente del jugador en una observación directa y sin juicio de la pelota, cuerpo y raqueta, y así surgió El Juego Interior. Con ello consiguió que los jugadores corrigieran por sí mismos (aprendiendo de manera natural y espontánea) sin recibir juicios e instrucciones técnicas.

En gran medida, el surgimiento de El Juego Interior tiene lugar ante la disposición que Tim Gallwey tuvo al aprendizaje, y que solo es posible adquirir a través de una actitud humilde, serena y abierta a la experiencia. Su descubrimiento fue muy sencillo. Ni la comprensión de El Juego Interior, ni su aplicación son realmente complejas.

Lamento que no sea complejo (porque sois coaches experimentados), pero es así de simple, y es como funciona.

Sin embargo, es la falta de disposición al aprendizaje (que se consigue a través de una actitud humilde, en el reconocimiento de que muchas veces somos, nosotros mismos, enemigos de nuestro propio aprendizaje y el de terceros), la que hace que muchas veces no se comprenda o consiga aplicar la sencillez que Tim Gallwey propone con su metodología.

Conozco personalmente a Tim Gallwey hace siete años, y hemos mantenido, a lo largo de este tiempo, extraordinarias conversaciones sobre El Juego Interior, la no directividad en el coaching, y sobre aspectos esenciales de la vida humana. Si algo se puede destacar de Tim Gallwey, es su permanente disposición al aprendizaje.

La concienciación es la que te ayuda a corregir (aprender), no la instrucción.

Hace aproximadamente cuatro años atrás, otra persona tuvo la misma disposición al aprendizaje, en este caso frente a la realidad del coaching. Luis Villa, fundador de CREO Coaching, contacta conmigo para conversar sobre la realidad del coaching en México y en el mundo. De esa conversación surgió la necesidad de presentar a la comunidad mexicana la esencia del coaching desde nuestra propuesta del Coaching No Directivo (Europeo-Humanista).

Introducción del Coaching No Directivo en México (Monterrey, 2014).

En septiembre del año pasado, conversamos sobre la posibilidad de que Tim Gallwey ofreciera, por primera vez, su experiencia desde El Juego Interior, y su contribución al surgimiento del coaching. La posibilidad se transformó en realidad, y CREO Coaching marcó un hito histórico en México. Tim Gallwey, reconocido por gran parte de la comunidad de coaches internacionales como “padre del coaching”, fue acogido con un efusivo aplauso tras la presentación que hicimos a su persona y contribución.

La palabra clave que usamos para dicha presentación fue “legado”. El pensamiento que me vino a la mente – por cierto en una breve y aislada sesión de coaching que me hizo amablemente Jaime Molins en una sobremesa en un restaurante de Guadalajara, después de facilitar en GROW Incubadora de Mentes Creativas – fue el hecho de que la contribución de Tim Gallwey se ha extendido más allá incluso de sus propios deseos y primeras intenciones. Si no fuera por su descubrimiento y desarrollo (por cierto, Tim nos contó que su primer libro, El Juego Interior del Tenis [1974], lo escribió a pedido de sus alumnos. No estaba en sus planes escribir un libro, ni mucho menos pensó en que se convertiría en el éxito de ventas en el que se convirtió rápidamente, primero del New York Times, y luego con más de 2.000.000 de copias vendidas), John Whitmore no habría influenciado en mí, ni yo en Luis Villa, y a través de él en muchos otros coaches humanistas de México que en el evento se dieron cita.

Tim Gallwey ante más de 70 participantes en el evento (Monterrey, 2017).

Desde entonces, la disposición al aprendizaje de la comunidad mexicana frente al coaching, ha dado lugar al asentamiento y expansión del Coaching No Directivo (Europeo-Humanista) a lo largo del país (en ciudades tales como Monterrey, Ciudad de México, Querétaro, Chihuahua, Monclova, Saltillo, Reynosa, Guadalajara, Puebla y Baja California).


Reflexiones, enseñanzas y demostraciones

Fueron varias las reflexiones y enseñanzas que Tim Gallwey fue dejando a los participantes a lo largo de las dos jornadas formativas. Algunas de ellas fueron:

  • La importancia del “liderazgo interior” y ser “CEO de uno mismo”,
  • la relevancia de “distraer al distractor”,
  • la interferencia que supone el “juicio”, y el trabajo del coach para reducirlo,
  • el trabajo de “focalizar la consciencia” y su relación con el desempeño,
  • la potenciación del aprendizaje natural (muy diferente a la idea de la modificación del comportamiento por reforzamiento positivo),
  • la disposición y grandes posibilidades de aprendizaje ante los errores o “fracasos” de le propia experiencia (a través del proceso de prueba y error),
  • la redefinición del concepto “trabajo” (la necesidad de comprenderlo desde el “disfrute” y “aprendizaje”),
  • la naturaleza del Yo1 y el Yo2,
  • la importancia de distinguir las “falacias” de la “verdad” como concepto de “claridad”,
  • la necesidad de la confianza en uno mismo,
  • la idea de transposición,
  • ejemplos de coaching en las organizaciones,
  • la importancia de buscar la “pelota” en cualquier ámbito del desempeño humano,
  • el “puente” existente (y muchas veces invisibles) entre lo que sabes y no sabes, y la importancia de la “observación” para encontrarlos,
  • la importancia del “enfoque” y el problema de “intentar enfocar”,
  • y reflexiones sobre las organizaciones, la toma de consciencia en el trabajo, el trabajo del coaching dentro de ellas, el poder y la lealtad a los individuos más allá de la organización,
  • entre otras temáticas.

Tim Gallwey realizando demostraciones de El Juego Interior en el tenis.

Además de todas ellas, y la demostraciones realizadas en vivo (ej.: aprendizaje natural en la destreza de agarrar pelotas, el juego interior frente al miedo de hablar en público, demostraciones de el juego interior en el tenis con algunos participantes, y el coaching de equipos que realizó en sala), se llevó a cabo una entrevista espontánea realizada por los participantes del evento, y moderada por mí, donde Tim Gallwey contestó unas 12 preguntas (una por mesa), y donde tuvimos la oportunidad de conocer anécdotas inéditas de su vida, así como respuestas muy enfocadas a los intereses de los coaches presentes.

Leonardo Ravier y Tim Gallwey (entrevista espontánea en la sala).

Es necesario recordar que gran parte de sus enseñanzas están expresadas en la serie de libros de El Juego Interior, que incluyen 6 libros (El Juego Interior del Tenis, El Juego Interior del Golf, El Juego Interior del Trabajo, El Juego Interior del Esquí, El Juego Interior de Estrés y El Juego Interior de la Música), y que Tim Gallwey lleva 45 años expandiendo y promoviendo su aplicación y evolución en todo el mundo. También, siguiendo sus enseñanzas, por ejemplo, algunos han procurado aplicar El Juego Interior a las ventas (Selling To The Point – en español – Jeffrey Lipsius) entre otros; y actualmente existen cuatro Escuelas Internacionales de El Juego Interior (Brasil, España, Italia y República Checa).

Si quieres saber más sobre su trabajo actual (hay novedades interesante, como el próximo lanzamiento de Life University), no dejes de visitar su nueva página Web: http://theinnergame.com.


La trascendencia del evento para el mundo del coaching

Resultó especialmente interesante la primer respuesta que Tim Gallwey ofreció ante la pregunta por una definición de coaching. Gallwey expresó la idea de que la profesión es aún demasiado joven para demarcarla o definirla.

Es como si quisiéramos definir qué será un joven de mayor.

Sin embargo, seguidamente, sí respondió a los principios fundamentales del coaching. Su respueseta debe entenderse en el contexto de otras dos entrevistas realizadas en 2012 y 2014, donde Tim Gallwey habla específicamente sobre coaching.

La primera de ellas (Inglaterra, 2012) fue realizada por una de las asociaciones más importantes de Inglaterra (la Association for Coaching – AC), donde explicaba que percibe una “superestructura” en el coaching basada en la acumulación de técnicas y herramientas, que es importante no olvidar la esencia (la labor de hacer surgir el aprendizaje en las personas en lugar de pretender meterlo dentro de ellas), y que por tanto no debería haber una sobreregulación en la profesión (ver desde el minuto 9:53).

En la segunda entrevista (Brasil, 2014), donde Tim Gallwey responde a la pregunta de una breve definición de coaching y cómo este ayuda a las personas, dice, después de explicar qué es El Juego Interior, lo siguiente (ver original en el video, debajo de la traducción, desde minuto 3:07 al 4:26):

Entonces un coach es alguien que ayuda a otro, o a un grupo, a conectar con la riqueza interior. Viene con un problema, y en lugar de que el coach le diga qué hacer en esa situación, le hace preguntas que provocan, en la persona que recibe el coaching, el pensar, quizá de una manera que no tenía, para encontrar la solución dentro. De hecho, la experiencia de El Juego Interior es que las preguntas que el coachee tiene, surgen de las respuestas que están dentro de él. Así es como ellos saben ¡esa es una buena solución!, porque está ahí, la reconocen.

Por tanto, cuando le preguntamos, en el evento, cuáles son los principios que considera que el coaching debería mantener, o que a él le gustaría que se mantuvieran en la profesión, mencionó los siguientes: “Awareness” (Conciencia), “Choice” (Elección) y “Trust” (Confianza). Los mismos principios que John Whitmore (discípulo de Tim Gallwey) nos enseñó a nosotros en 2001, en el primer curso que impartió en Madrid, que él denominaba entonces “Conscience” (Conciencia), “Responsability” (Responsabilidad) y “Self-Believe” (Auto-creencia), y que nosotros desarrollamos en la segunda parte de nuestro primer libro Arte y ciencia del coaching. Su historia, filosofía y esencia (2005), y que posteriormente reformulamos como “Conciencia, Libertad y Responsabilidad” (Ravier, L., Coaching No Directivo. Metodología y práctica, 2016, p. 119). Nótese que “Awareness” (Gallwey) y “Conscience” (Whitmore) son prácticamente sinónimos de “conciencia”, “Choice” (Gallwey) y “Responsability” (Whitmore) son mutuamente interdependientes (uno y otro no pueden existir por separado), y “Trust” (Gallwey) y “Self-Believe” (Whitmore) son dos maneras de referirse a lo mismo, la “confianza en uno mismo”.

En otras palabras, el Coaching No Directivo, sobre el cual nosotros hemos hecho el esfuerzo intelectual y práctico de proponer una sistematización de su marco metodológico, ha surgido sobre la base de los principios de El Juego Interior, y ha evolucionado partiendo de las propuestas derivadas del mismo a través de John Whitmore (Coaching for Performance, 1992), Graham Alexander (Supercoaching, 2005) y Alan Fine (You Already Know How to Be Great, 2010), primera generación de coaches de esencia no directiva, quienes llevaron los principios y métodos de El Juego Interior a Inglaterra. No cabe duda, para nosotros, que El Juego Interior fue el punto de inflexión que dio lugar al surgimiento del coaching de esencia no directiva, a pesar de las diferencias que existen entra ambas disciplinas (métodos y procesos específicos), y que todos nosotros (la mayoría de los participantes al evento) nos consideramos parte de dicha evolución y tradición espontánea dentro del coaching como proceso de ayuda no directivo.

Tim Gallwey – Monterrey (México), 2017.

Como bien dijo Tim Gallwey, “en este momento están ocurriendo unos 70 eventos diferentes dentro de vuestras cabezas” (haciendo referencia a que el aprendizaje de cada uno de los participantes del evento está íntimamente vinculado al juego interior que cada uno mantiene mientras interactúan en el juego exterior del evento). Cada uno de nosotros nos hemos nutrido de la experiencia del antecedente vivo más cercano del coaching, y tenemos la posibilidad de seguir aportando en su desarrollo y evolución, tanto dentro de El Juego Interior como del Coaching No Directivo. Tenemos un gran compromiso en nuestras manos, y que si lo vemos con la perspectiva adecuada, estaremos en condiciones de percibir la trascendencia que ello puede tener en nuestras vidas y en la sociedad.

Fuente: RAVIER, L., “Tim Gallwey en México” [en línea], International Non Directive Coaching Society, 2017. [fecha de consulta 30 de 03 de 2017]. Disponible en http://www.internationalcoachingsociety.com/tim-gallwey-en-mexico